El Balonmano busca su voz

El empaquetado tiene su importancia. No hay más que ver algunos productos de Apple para ver que a veces tiene casi tanta importancia como el producto o que al menos el diferencial de calidad entre su empaquetado y el de la competencia es mayor que entre su producto y el de la competencia, a veces incluso el empaquetado es mejor cuando el producto no lo es.

El producto tiene sus cosas buenas. Deporte rápido, de contacto, donde hay muchos goles, penalties y exclusiones. A eventos por minuto pocos deportes pueden ser mejores que el balonmano. Quizás opinen que la métrica no es la adecuada y reconozco que puede haber otras pero cuando uno ve un espectáculo quiere ver cosas y en el balonmano no se puede negar que ocurrir, ocurren.

Parte del empaquetado es el de los comentaristas. Podemos recordar, por ejemplo, al tan peculiar Andrés Montes. También los comentaristas acaban siendo mejores cuanto se asocian característicamente con un deporte, véase Antonio Lobato con la Fórmula 1 aunque tenga quizás tantos detractores como defensores. En otros tiempos, no había tantas cadenas de televisión, o entre las que había, unas, las públicas llevaban mucho más tiempo emitiendo deporte y tenían comentaristas que se encargaban habitualmente del mismo deporte, como José Ángel de la Casa, Pedro Barthe o Luis Miguel López. Entre la experiencia adquirida de dedicar tanto tiempo a lo mismo y la familiaridad que uno notaba al escuchar sus voces el empaquetado mejoraba.

Por eso considero un acierto el fichaje de Luis Miguel López por Gol TV. Habrá espectadores que vean las retransmisiones porque está de vuelta. Eso incrementa la audiencia y posibilita fidelizar al televidente. Hay más cosas que se pueden hacer. El ejemplo de Telecinco cuando tuvo los derechos de la Fórmula 1 es evidente. Si Gol apuesta por el balonmano debe darle más espacio en las tertulias, la publicidad y los informativos. Pueden descansar un poco del fútbol para hacer programas específicos con reportajes y entrevistas e incluír propaganda y algunos comentarios en formatos más genéricos o de otros deportes.

Por desgracia, el balonmano no suele tener demasiada audiencia. Cuando más tiene es en eventos de selecciones en los que se dan tres circunstancias que llaman la atención de los aficionados: hay un amplio abanico de posibles ganadores, es una competición corta y como los resultados contra equipos que se clasifican a la siguiente fase, todos los partidos son importantes. No ocurre lo mismo en la liga española, donde hay un claro dominador y muchos partidos son prácticamente irrelevantes. Además la competición sigue durante meses cuando el ganador está claro mucho antes de que termine la competición. Es necesario buscar fórmulas que la hagan más interesante y emocionante. En los campeonatos de Europa, por nivel y competitividad puede estar la inspiración.

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