El Madrid no se aprovecha en Anoeta

Que Benzema robe un balón en mediocampo llegando desde su posición de delantero es como el enano del tanque de Gila: matar no mata, pero desmoraliza. También es indicador del fallo estratégico que suelen cometer equipos de cierta calidad contra el Madrid o el Barcelona. Intentan compensar con actitud la diferencia de calidad que creen más pequeña de lo que es. Más efectivo sería un planteamiento defensivo correcto con algún robo en campo contrario o alguna jugada de estrategia, cosa que sí hizo bien la Real Sociedad en algún corner.

Sucede que, seguramente espoleados por la buena calidad de su equipo, hacen un gran esfuerzo físico y de motivación que les permite canjear el estado de forma por el dominio en el partido. El dominio suele ser estéril y el equipo grande aprovecha el mínimo error o el mayor cansancio al final del local para imponer su calidad y adquirir ventaja y acabar imponiéndose en el resultado.

El resultado de este planteamiento equivocado suele ser siempre el mismo: 3 puntos para el equipo grande y victoria moral reconocida por la grada y periódicos locales para el esforzado anfitrión. No fue así esta vez. Quizás el Madrid esté aún poco afinado o la, de momento, escasa preparación física de la Real les impidió perseverar en el error estratégico durante el tiempo suficiente para volver a regalar el partido y ya solo quedaba esperar al empate a cero final.

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